Perú: Cambio climático y pueblos indígenas

Por: Yuli Soria

El cambio climático es el aumento de la temperatura del planeta provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad del ser humano. Este fenómeno provoca variaciones en el clima que de manera natural no se producirían. El cambio climático en los últimos años ha registrado un incremento en la intensidad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones, las sequías, las olas de calor, los incendios forestales y los ciclones, y ha contribuido a cambiar el patrón de las precipitaciones y a aumentar el nivel del mar (OIT, 2017). Estas manifestaciones y variabilidad en el clima perjudican directamente a las personas y tienen efectos graves para los ecosistemas, la salud, los medios de vida, la producción de alimentos, las infraestructuras, los asentamientos y otros ámbitos de gran importancia para el bienestar de las personas.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, en países como el Perú, el cambio climático agudiza los principales problemas estructurales, como la desigualdad y la informalidad (BID, 2014).Los pueblos indígenas son quienes se encuentran en una situación más vulnerable frente a este fenómeno, por más que contribuyen poco a las emisiones de gases de efecto invernadero. El cambio climático plantea distintas amenazas a sus medios de vida, culturas y modos de vida. Esto debido a que la mayoría de los pueblos indígenas mantienen una estrecha relación cultural con el medio ambiente y a menudo dependen de los recursos que les ofrece la tierra y de los recursos naturales para satisfacer sus necesidades de subsistencia. El aumento de lluvias y sequías está generando un impacto severo en la alimentación y abastecimiento familiar indígena. Por ejemplo, la escasez de agua en las zonas altoandinas es agravada por los efectos del calentamiento global.

Los territorios indígenas tradicionales abarcan aproximadamente el 22% de la superficie terrestre y se solapan con zonas que albergan el 80% de la diversidad biológica del planeta (BID, 2014). A su vez, diversas investigaciones han mostrado que los territorios indígenas en el Perú presentan los menores niveles de deforestación y son claves para asegurar la conservación de los bosques amazónicos que están entre los principales sumideros de carbono (Che Piu et al, 2015). Los bosques amazónicos son uno de los principales reguladores del clima regional y planetario, pues actúan como gigantescos sumideros de carbono y contribuyen decisivamente al régimen hídrico del continente (Ráez, 2020, p. 17).

El reconocimiento de derechos legales sobre los bosques a las comunidades indígenas, y la protección por parte de los gobiernos de estos derechos, tienden a hacer disminuir las emisiones de dióxido de carbono y la deforestación, a su vez empoderan a las comunidades. Estos grupos tambien, pueden contribuir en gran medida a mitigar el cambio climático actuando como guardianes de los recursos naturales y la biodiversidad en los territorios en los que viven, siempre y cuando se reconozcan y se respeten sus derechos (OIT, 2017). Por otra parte, tambien los pueblos indígenas interpretan los efectos del cambio climático, y reaccionan ante ellos, de manera creativa, aprovechando los conocimientos tradicionales y otras técnicas para encontrar soluciones que puedan ayudar a la sociedad en su conjunto a hacer frente a los cambios inminentes (UNPFII, 2008). 

Los pueblos indígenas, por tanto, son socios fundamentales y agentes del cambio decisivos para lograr una acción climática efectiva, un desarrollo sostenible y un crecimiento verde. Ya que, su activo productivo esencial es el capital natural, que utilizan de modo productivo y sostenible. Sus actividades económicas son principalmente la agrosilvicultura, la agricultura y la utilización de productos forestales y otros recursos naturales para sus ingresos y manutención. Estos incluyen la captura sostenible de peces, frutas, hongos, medicinas, raíces y otros materiales productivos para la construcción o la artesanía. Las economías de los pueblos indígenas en todo el mundo se rigen por un modelo económico que asegura que su capital natural no se agote y se administre de manera sostenible (Che Piu et al, 2015). 

Asimismo, ante los estragos que genera el cambio climático, la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2017) explica que es importante la creación de empresas sostenibles y la generación de medios de vida decisivos para promover oportunidades de trabajo a los pueblos indígenas y aprovechar su potencial como agentes del cambio. Así, por ejemplo, las cooperativas, los emprendimientos verdes y organizaciones sociales de los pueblos indígenas han demostrado que mejoran la conservación ambiental basada en los conocimientos tradicionales, al tiempo que fomentan la innovación, proporcionando una fuente sostenible de ingresos. Por consiguiente, es importante facilitar el desarrollo de competencias y la formación para aumentar las capacidades de generación de ingresos, con especial hincapié en el apoyo a las actividades económicas de las mujeres y los jóvenes indígenas.  Esto, a través del establecimiento de vínculos más estrechos con el mercado; apoyar la innovación; crear empresas sostenibles, cooperativas, y crear empleos verdes basados en los conocimientos tradicionales.

Finalmente, el cambio climático es uno de los desafíos más difíciles a los que se enfrenta el mundo en la actualidad. Ya que, pone en peligro los avances logrados en la erradicación de la pobreza durante los últimos decenios. Sin embargo, ante la actual pandemia del COVID-19, muchos gobernantes han puesto en segundo plano las medidas para mitigar el cambio climático. Esta pandemia está afectando a los sectores más vulnerables, dentro de ellas, a las comunidades indígenas. Esto ha generado el incremento de la desigualdad y una mayor desvinculación entre crecimiento económico, reducción de la pobreza y cuidado del medio ambiente. Ante esta situación, es necesario que el sector público y privado apoyen, a las organizaciones y emprendimientos de los pueblos indígenas para lograr una reactivación económica sostenible por medio de negocios sostenibles o verdes que a su vez ayudan a preservar los bosques.  

Este trabajo forma parte del proyecto “Agenda Perú: Repensando el rol del sector privado en el desarrollo sostenible” financiado por el Institute Development Research Center (IDRC). 

Fuentes:

Banco Interamericano de Desarrollo (2014), La economía del cambio climático en el Perú. Recuperado de: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/37419/S1420992_es.pdf.

Che Piu, H., Galván Gildemeister, O. (2015). La transformación del bosque. Titulación de predios y cambio de usos de suelos en la Amazonía peruana, p.101-103. Recuperado de https://issuu.com/darperu/docs/libro_cus_la_transformaci__n_del_bo

Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2017). Los pueblos indígenas y el cambio climático: De víctimas a agentes del cambio por medio del trabajo decente. Recuperado de https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/ gender/documents/publication/wcms_632113.pdf

Ráez, E. (2020). La Amazonia peruana y el cambio climático [versión Adobe Reader]. Recuperado de https://www.mocicc.org/wp-content/uploads/2015/12/Documento_La_Amazon%C3%ADa_peruana_y_el_cambio_clim%C3%A1tico_2da_edici%C3%B3n.pdf

UNPFII. (2008). Documento de antecedentes. Séptimo período de sesiones (abril 21-mayo 2). El cambio climático, la diversidad biocultural y los medios de vida: la custodia por los pueblos indígenas y nuevos retos. Recuperado de http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/ documents/backgrounder%20climate_ESP_FORMATTED.pdf

Valle, J. (s.f). Mujer artesana [Fotografía]. Recuperado de https://unsplash.com/photos/kNsAF3gcyeY